Una joven santafesina hace barbijos para hipoacúsicos.

Sabrina Courtalón es una joven santafesina que comenzó a hacer tapabocas cuando la ciudad y la provincia lo decretaron como obligatorio para salir a la calle en esta cuarentena.

Vive en barrio Las Flores y el año pasado hizo un curso de lengua de señas, interiorizándose en el mundo de los hipoacúsicos. Esta viviencia la llevó en medio de la pandemia a tener en cuenta y querer hacer algo útil para las personas sordas.

Sabrina contó al móvil de LT10 que al acercarse a esa discapacidad tomó conciencia de la realidad que viven al no poder acceder a los productos como el resto de la gente, aún de aquellas necesarias para las actividades cotidianas.

“Empezamos a hacer barbijos y me di cuenta que había personas que no se podían comunicar porque no todos manejamos el lenguaje de señas, entonces para ellos es indispensable poder leer los labios”, dijo Sabrina, quien agregó que la idea es que también los usen las personas que escuchan “para que haya un ida y vuelta en la comunicación”.

“Es mucha la población que es sorda en Santa Fe”, dijo la joven, “y es necesario que hagamos algo por esas personas”.

Un gesto para rescatar en medio de la pandemia.