Megaestafa: investigan si tres detenidos lavaron dinero de Los Monos

El Fiscal de la causa apunta contra cuatro acusados como la cabeza de la asociación ilícita.

De los acusados por la megaestafa el fiscal apunta contra cuatro.
De los acusados por la megaestafa el fiscal apunta contra cuatro.

La Fiscalía Regional Rosario investiga si tres detenidos y un prófugo en la causa por la megaestafa inmobiliaria y lavado de activos por al menos 40 millones de pesos blanqueaban dinero de la banda narco Los Monos, cuyos principales integrantes están presos, tanto a disposición de la Justicia provincial como federal. El fiscal de Delitos Económicos y Complejos Sebastián Narvaja ligó así a cuatro de los doce acusados en el caso por apropiación ilegal de inmuebles rurales y urbanos con el clan Cantero.

En el caso que investiga Narvaja están implicados el gerente general del diario La Capital, tres escribanos, un contador que es propietario de un conocido instituto de implantes dentales, un corredor bursátil que a la vez es desarrollador inmobiliaria y dos empresarios ligados al rubro de concesionarias de autos, entre otros.

En la imputación a los once detenidos, el fiscal acusó el pasado viernes 14 al agenciero y sindicado como falso corredor inmobiliario Juan Roberto Aymo, al también agenciero Leandro “Lelo” Pérez (ex pareja de la mediática Vicky Xipolitakis) y al sindicalista Maximiano González De Gaetano de tener “vinculación con actividades ilícitas capaces de generar beneficios económicos, en particular vinculaciones con integrantes de la denominada banda de Los Monos, investigada y procesada por delitos vinculados al narcotráfico y otros ilícitos”. En los tres casos, para la Fiscalía esas personas reúnen “las características de exteriorizar un flujo de gastos y bienes inusual y de un volumen significativo (propiedades, autos de alta gama, gastos elevados, manejo de sumas significativas de dinero en efectivo)” que no condicen con su perfil fiscal.

Además, un informe de la unidad de investigación de la Fiscalía sostiene en base a documentos de organismos oficiales la “inexistencia de negocios lícitos que justifiquen la adquisición de bienes o las operaciones financieras que ejecutan” los acusados.

La acusación sostiene que “la organización también contaba con la capacidad y se encontraba predispuesta para procesar flujos financieros provenientes del narcotráfico y de otras actividades ilícitas, con el fin de aplicarlas a operaciones con la consecuencia posible que adquieran apariencia de origen lícito”.

Autos

Narvaja sostuvo en el caso de Pérez que “canaliza movimientos de fondos ilícitos a través de la compra y venta de autos de alta gama, valiéndose de la posibilidad de comprar y vender vehículos sin figurar registralmente en las operaciones”.

Una sociedad en la que participa Pérez, denominada Reina Automotores SRL, es investigada por la Justicia federal de Rosario a partir de un informe de la Unidad de Información Financiera (UIF) sobre presunto lavado de dinero a través de esa concesionaria.

A la vez, Pérez compartió acciones en la firma Repuestos Exclusivos SRL con Gustavo Ariel Spadoni, agenciero de motos detenido en julio de 2013 y luego condenado por el envío de 1.235 kilos de cocaína a Portugal camufladas entre peras, en una causa donde fue imputado el abogado porteño condenado por el caso Carbón Blanco Carlos Salvatore.

Prófugo

Otro vínculo que los fiscales encontraron entre la presunta asociación ilícita que se apropiaba de campos y casas para luego realizar una saga de compraventas con el fin de darle “apariencia legal” a la estafa, es el único prófugo en la causa: Tránsito Manuel Portillo Retamar.

Se trata de un hombre mayor que es tío de Edgardo Andrés Fernández, alias Gitano, quien a su vez irá a juicio acusado por el homicidio de Diego “Tarta” Demarre junto con Máximo Ariel “Guille” Cantero, jefe de la banda Los Monos. En el caso Demarre, Aymo prestó declaración informativa al ser a quien un procesado le entregó el auto usado en la ejecución.

En la causa que investiga el fiscal Narvaja, Portillo aparece como comprador en 2014 por un “precio vil” de una fracción de un terreno de 5.000 metros cuadrados en la localidad de Villa Amelia –lindero con el campo de 124 hectáreas de la viuda de un ex camarista en el que la banda había también ensayó una estafa–, cuyos propietarios habían fallecido una década antes.

Apócrifo

Quien la vende a través de un poder apócrifo es Aymo, también involucrado en la causa.

A la vez, una hermana de Portillo figura en otra causa judicial como compradora de un inmueble cuyos propietarios también estaban fallecidos. El vendedor, también con un poder con firmas falsificadas, es Jonatan Zárate, un ex chofer de Aymo, indicaron desde la Fiscalía. En tanto, la hermana de Portillo dijo que quien usó su documento para la operación había sido su yerno, Roberto Cavalli, quien fue asesinado a fines del año pasado en Circunvalación y Sorrento.

La hipótesis enunciada por la Fiscalía es uno de los puntos menos profundizado en la acusación que se hizo pública en la audiencia imputativa, aunque el contacto con Guille de tres de los sospechosos fue puesto en evidencia por la pesquisa en un organigrama que muestra cómo operaba la banda, en un sistema de redes, difundido por el propio Ministerio Público de la Acusación.

Esta forma de organización es la que cuestionan las defensas que pueda interpretarse como una asociación ilícita, uno de los tipos achacados a los detenidos. Y, a la vez, el nexo con los Monos de parte de los detenidos es utilizado por algunas defensas para cuestionar que la figura de lavado de activos sea aplicada en el fuero provincial, a partir de la conocida actividad narco del clan Cantero, lo que fue puesto en evidencia a fines del año pasado con el procesamiento de gran parte de la organización asentada en barrio La Granada por parte del juez federal Marcelo Bailaque en el marco del operativo Los Patrones.

Fuente: El Ciudadano & La Gente