Informe: en Rosario hay menos plata y más desocupados

En términos de poder adquisitivo, el salario de los trabajadores rosarinos registrados cayó en noviembre entre un 11 y un 17 por ciento, mientras que para los que trabajan en negro la caída fue de un 23 por ciento, en ambos casos en comparación con el mismo mes de 2015.

Como viene se va. Los datos muestran un fuerte impacto de tarifas y precios de alimentos que reducen el valor del salario.
Como viene se va. Los datos muestran un fuerte impacto de tarifas y precios de alimentos que reducen el valor del salario.

Las conclusiones surgen de un reciente estudio del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) y el Instituto de Economía Popular (Indep) en base  a datos de la Encuesta Permanente de Hogares y a información suministrada por los propios gremios: se tomaron los salarios de los mercantiles de la Asociación de Empleados de Comercio, los trabajadores de entidades deportivas agremiados en Utedyc, los metalúrgicos de la UOM y los maestros de Amsafé, con los aumentos obtenidos en las paritarias de 2015 y de 2016.

El trabajo midió el poder adquisitivo del salario en relación a la canasta básica de alimentos y a los aumentos tarifarios en gas, electricidad y agua. El resultado arroja que pese a los aumentos de las últimas paritarias, algunos gremios resultaron más afectados que otros.

Para el informe, con relación al poder adquisitivo del salario en términos de servicios, se consideró la cantidad de facturas de luz, agua y gas que se podrían pagar utilizando el total del sueldo en 2015 previamente a los tarifazos, y este año, tras tener en cuenta las paritarias y los abultados aumentos en los servicios.

“Todos los gremios vieron disminuido su poder adquisitivo, pero la realidad es más preocupante para los trabajadores no registrados. El peor de los casos es el de gas, ya que indujo a una caída en la capacidad de los salarios en la ciudad superior al 90 por ciento para todos los gremios sobre esa factura. Los incrementos de la electricidad y el agua generaron mermas similares en los salarios, con caídas de entre un 8 y un 21 por ciento para la electricidad y de entre un 6 y un 12 por ciento para el agua. Nuevamente, el caso de los no registrados experimentó una disminución del poder adquisitivo de entre un 21 y 19 por ciento respectivamente”, señala el informe.

Desde el Cepa indicaron también que en lo que va del año el poder de compra de los trabajadores cayó de manera pronunciada propulsado por un proceso inflacionario que no fue acompañado como en años anteriores por un consecuente incremento sueldos en paritarias. No obstante, desde el Cepa explicaron que el comportamiento presenta heterogeneidades según los gremios: “Algunos han podido sostener parcialmente su poder de compra y otros tuvieron una importante disminución”.

También se incluyó una estimación para los trabajadores no registrados basada en la actualización de salarios del segundo trimestre de 2015, a partir de los coeficientes de variación salarial publicados por el Indec. “Es relevante destacar que Rosario tiene una de las tasas de desocupación más altas del país, de un 11,65 por ciento, referida al segundo trimestre de 2016. El 32,35 por ciento de los trabajadores tienen empleos informales.

Si bien todos los gremios experimentaron una importante caída en la capacidad de compra, el peor panorama lo sintieron los trabajadores de la UOM, con un 17 por ciento de caída entre 2015 y 2016: en noviembre del año pasado, el salario les alcanzaba para adquirir 4,1 canastas básicas alimentarias y en agosto de 2016 sólo 3,4.

En cuanto al impacto de los tarifazos, de acuerdo a los datos suministrados, el del gas fue el peor de todos, ya que el incremento resultó en una importante pérdida en el poder adquisitivo de los hogares, que deben hacer frente a la quita de subsidios y subas en los precios del gas en boca de pozo. Además, la dolarización de las tarifas deja a los trabajadores, quienes perciben salarios en pesos, en una situación de mayor vulnerabilidad.

Paralelamente, el estudio analiza la suba en la boleta de gas: se consideró una factura de 103 metros cúbicos en verano y de 305 en invierno, lo que representa un gasto promedio a lo largo del año de 573.54 pesos, mientras que el mismo era antes del primer tarifazo de 34.35 pesos. En ambos casos se incluyó el monto de impuestos en la factura.

Fuente: El Ciudadano & La Gente.