Según la UCA, el 31,4% de los argentinos es pobre

El 31,4% de las personas que viven en la Argentina, 13.500.000 habitantes, se encuentra bajo la línea de pobreza, mientras un 5,9% es indigente, según un informe publicado este lunes por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA).

El informe señaló que “los hogares bajo situación de indigencia ascienden a 4,3%”.

 

El organismo presentó los resultados de la Encuesta de la Deuda Social Argentina “Nueva Etapa”, la cual fue aplicada durante el tercer trimestre de este año, al dar comienzo a una nueva serie de sondeos previstos hasta 2025.

 

 

“La infancia no sólo se concentra con mayor densidad en los sectores sociales más pobres, sino que en ellos la proporción de niños en condiciones de indigencia y pobreza es mayor que en los hogares y poblaciones de jóvenes adultos y adultos mayores”, advirtió.

 

 

En ese sentido, destacó que “mientras que la condición de pobreza alcanza a alrededor de 3 de cada 10 personas, entre la población de menores de 14 años esta proporción asciende a aproximadamente 4 ó 5 de cada 10”, puntualizó.

 

 

La UCA resaltó que la nueva encuesta “ofrece una actualización del marco muestral de acuerdo con el Censo 2010 e introduce mejoras en el instrumento de captación de información”.

 

 

Señaló, de ese modo, que “el porcentaje de hogares y personas bajo la línea de pobreza asciende a 23% y 31,4%; respectivamente”.

 

 

Además, puntualizó que “los hogares bajo situación de indigencia ascienden a 4,3% y las personas en esta situación alcanzan a un 5,9%”.

 

 

Los datos exponen, de ese modo, que 13,5 millones ciudadanos argentinos son pobres, mientras que 2,5 millones son indigentes.

 

 

A la hora de analizar las regiones urbanas, evaluó que en el Gran Buenos Aires la pobreza alcanza al 37,4% de la población, al tiempo que en Capital Federal es del 8,5%.

 

 

El estudio destacó que “se produjo entre 2015 y 2016 una intensificación de los niveles de desigualdad existentes, la cual no parece haber evidenciado un retroceso durante el último año”.

 

 

“En la última fase 2016-2017, la desaceleración del fuerte proceso inflacionario que había tenido lugar a inicios de 2016 y la política de ingresos en materia laboral y previsional, así como la lenta reactivación de la demanda de empleo en algunos sectores, habrían tenido un impacto positivo en términos de disminución de la pobreza en el último año, aunque no así de la pobreza extrema”, aclaró.

 

 

Según el documento, “el impacto inflacionario de la devaluación, sumado a los efectos recesivos de las medidas de ajustes adoptadas, elevaron significativamente las tasas de pobreza en 2016”.

 

 

“En el último período 2016-2017, las tasas de pobreza retomaron su tendencia descendente”, resaltó y apuntó que pese a ello, “de manera similar a lo que ocurre en términos de indigencia, los valores de estos indicadores son relativamente similares a los evidenciados en 2010”.

 

 

Fuente: El Ciudadano Web.