Genesini: “El ajuste fiscal no nos conduce a nada si no hay un proyecto de desarrollo”

El ministro de Trabajo de la provincia dijo que el gobierno nacional tiene que tomar la decisión política de bajar las tasas de interés y convocar al diálogo.

 

El ministro de Trabajo de la provincia, Julio Genesini, dijo que “el ajuste fiscal no nos conduce a nada si no hay un proyecto de desarrollo y de crecimiento” y le reclamó al gobierno nacional que baje las tasas de interés y que convoque al diálogo “para diseñar un conjunto de políticas que apunten a un desarrollo económico”.

 

Genesini fue uno de los ministros que participó este miércoles por la tarde de la Mesa Especial de Monitoreo Productivo, conformada por instituciones del sector y los ministerios del Gabinete Productivo de la provincia. También estuvieron Alicia Ciciliani (Producción) y Gonzalo Saglione (Economía).

La decisión del gobierno nacional de fijar las tasas de interés al 60% para contener al dólar fue uno de los detonantes del encuentro del sector productivo de Santa Fe. Tanto en el sector privado como en el público había caras de mucha preocupación cuando ingresaban al Salón Blanco de Casa de Gobierno.

Ante la pregunta de UNO Santa Fe sobre si hay estimaciones de hasta cuándo puede extenderse la crisis económica para que los empresarios planifiquen cómo sostener las fuentes de trabajo, Genesini respondió: “Esa es la incógnita que preocupa a los empresarios que quieren ver cuánto dura, cuándo se sale y cómo se sale. Por eso queremos hacer un monitoreo para ver, más allá de las estimaciones teóricas de los economistas, desde la realidad y eso va a tener un impacto distinto en cada sector”.

Los distintos sectores productivos se reunieron con funcionarios en Casa de Gobierno

Por su parte, Ciciliani contestó: “Anoche (por el martes) fue claro el informe del Banco Central que dice que hasta diciembre van a sostener las tasas al 60%. ¿Qué sistema productivo se puede sostener con una tasa del 60%? Ninguno. Por eso hacemos esta reunión donde vamos a tener de primera mano la información y vamos a tener una cabal idea de lo que están pensando los empresarios y las estrategias para convivir con una tasa del 60%”.

 

Al ser consultado sobre si estas perspectivas de crisis pueden cambiar para el año que viene, Genesini dijo: “Nosotros creemos que el gobierno nacional, que es quien maneja las variables macroeconómicas, las debe anclar para que haya tasas razonables. Esta es una cuestión central porque a partir de allí se puede generar una reactivación del mercado interno que sirva también como base o plataforma para la exportación. Pero hay que reactivar todos los sectores de la economía y creemos que está en sus posibilidades. El tema es que tomen las decisiones políticas correctas en materia económica”.

 

—¿Es solo una cuestión de decisión política?
—Entendemos que es una decisión política y que el gobierno nacional tiene que conversar con todos los actores y no solo sobre cuestiones coyunturales para ver cómo se sortea tal o cual cuestión, sino para diseñar un conjunto de políticas que apunten a un desarrollo económico. Ahora se habla de ajuste fiscal, pero eso es algo neutro más allá de las dificultades que genera en cuanto a la actividad. Pero el ajuste fiscal no nos conduce a nada si no hay un proyecto de desarrollo y de crecimiento, que es en definitiva lo que va a dar respuesta a las necesidades de la población y de los trabajadores.

 

“Eso debe ser abordado en conjunto –amplió el funcionario– y darles bases sólidas al andamiaje económico, que es lo que está faltando hoy porque se genera, además de las dificultades que se viven hoy, una incertidumbre hacia el futuro. Y eso se resuelve con consistencia política que surge de los grandes consensos como entendemos nosotros en la provincia de Santa Fe, donde venimos llevando adelante una práctica de diálogo social tratando de avanzar en un consenso de proyecto productivo”.

 

“Una mesa de emergencia”

Ciciliani remarcó que el encuentro era una mesa especial, del Consejo Económico. “Es una mesa de emergencia que nos pidió el gobernador Miguel Lifschitz para monitorear la crisis en la provincia de Santa Fe a partir del impacto de la recesión en el sector productivo”.

 

“Es difícil decir quién está en una situación más crítica. Con las tasas al 60% se puso en jaque a todo el sistema productivo”, aseguró.

Además, la ministra de la Producción relativizó el impacto positivo de la devaluación en el campo ya que “agarra al sector agrícola en el momento de la siembra con todos los costos dolarizados y saliendo de una sequía muy importante”. Mientras que sobre el sector ganadero dijo que el mayor impacto de la suba del dólar lo sienten la producción de carne porcina y la de carne avícola, que tienen todos los alimentos en dólares. “El combo es complicado”, afirmó.

 

Por su parte, Genesini explicó que “el primer impacto que se notó en el segundo semestre fue una desaceleración del crecimiento del empleo que hubo en el primer trimestre. Pero también un incremento de la desvinculación y despidos en las pequeñas y microempresas. Es la desvinculación de una o dos personas, lo que llamamos el efecto goteo”.

 

En tanto, sobre las empresas de mayor envergadura dijo que están peleando por mantener sus planteles y que están preocupados por cómo es la evolución de la situación. “Por eso es muy importante para nosotros este monitoreo porque si bien la crisis es general tiene un impacto diferente en cada sector. Pero las más golpeadas son todas las pequeñas empresas sin importar el sector al que pertenecen”, argumentó.

 

Por último, el ministro de Trabajo se quejó de que “el sistema político en el país hace que todas las funciones terminen descargando en la provincia, desde salud, seguridad, educación, asistencia social, transporte”. Y concluyó: “Desde la provincia hacemos todo el esfuerzo, y de hecho hay un compromiso del gobernador, de sostener la producción y los puestos de trabajo”.

 

Las condiciones macroeconómicas con un tipo de cambio inestable, altas tasas de interés para desalentar la fuga de divisas –pero que terminan siendo una espada de Damocles para los sectores productivos– terminan conformando un escenario de gran incertidumbre. Y tal vez esa sea la peor noticia para los empresarios, no poder ver la luz del faro que los guíe a la salida de la crisis y que les permita prever cuándo va a terminar la tormenta.

 

 

 

Fuente: Diario Uno Santa Fe.

A %d blogueros les gusta esto: